lunes, 29 de agosto de 2016

La Narración y sus elementos

- Definición
En sentido general, narrar es referir acontecimientos ocurridos en un determinado período de tiempo, estos acontecimientos pueden ser reales o ficticios.
En sentido literario, la narración constituye uno de los principales procedimientos utilizados en obras narrativas como la novela, el cuento, la leyenda.
Sin embargo, el autor utiliza dentro de la narración otros procedimientos:
- La descripción para dar más viveza a lo narrado.
- El dialogo para hacer hablar a los personajes.
- La exposición para presentar alguna idea o dar alguna información.
- El monólogo para presentarnos los pensamientos y reflexiones de un personaje que habla consigo mismo, en primera persona.


2- Elementos de la narración
En toda narración distinguimos:
- Narrador
- Personajes
- Tiempo
- Espacio
- Acciones

2.1- El narrador
Es la voz que cuenta al lector lo que va sucediendo en la narración. Presenta a los personajes y sitúa la acción o secuencia de los acontecimientos en un espacio y en un tiempo determinado.

2.2- De los personajes
Hay generalmente uno más importante: es el protagonista. Los demás son secundarios. Casi siempre son seres creados por el autor y por medio de ellos expresa sus ideas. Con sus intervenciones y actuaciones dentro de la narración, los personajes revelan una norma de conducta, es decir, su carácter.
 
2.3- El tiempo
En la narración hace referencia a la duración de la acción.
 
2.4- El espacio
Es el lugar o lugares donde se desarrolla la acción.
 
2.5- La acción
Está dada por la serie de acontecimientos simultáneos o sucesivos, reales o imaginarios, entrelazados en la trama del argumento.
 

3- Clases de narración
El narrador es un personaje muy importante y según su posición dentro de la narración, hace que ésta sea diversa, así:
Narración subjetiva: Cuando la narración está en primera persona. El narrador cuenta los hechos en los que él participa como protagonista. Además va dando su opinión sobre los acontecimientos y personajes.
"Entre Antioquia y Sopetrán, en las orillas del río Cauca estaba yo fundando una hacienda. Me acompañaba en calidad de mayordomo Simón Pérez, que era todo un hombre, pues ya tenía treinta años, y veinte de ellos los había pasado en lucha tenaz y bravía con la naturaleza, sin sufrir jamás grave derrota... Un sábado en la noche, después del pago de los peones, nos quedamos Simón y yo conversando en el corredor..." Que pase el aserrador, Jesús del Corral.

Narración objetiva: Cuando el narrador cuenta lo que ve, lo que sucede a otros. Habla en tercera persona. Figura como espectador, sin expresar su opinión.
"Se oyen pisadas en los corredores del exterior. Se entremiran azorados, se ponen de pies. Se abre la puerta del salón y van entrando descubiertos, silenciosos, Juan Gálvez, los Tabares, padre e hijo, y los dos Restrepos. Son los mineros que se fueron a venerar a las selvas de las laderas del remoto río que corre por arenales auríferos. Se han vuelto porque el invierno se entró". La tragedia del minero, Efe Gómez.


 
4- Principales obras narrativas
- Fábula: pequeña narración en verso de hechos imaginarios, que deja una enseñanza.
- Relato: narración en prosa de hechos reales o ficticios.
- Cuento: narración de peripecias en torno a un personaje.
- Apólogo: composición en prosa en la que intervienen animales personificados, con finalidad moral o didáctica.
- Leyenda: narración de un suceso maravilloso, que se basa en algo real, pero transformado por la fantasía popular.
- Novela: relato más o menos extenso de hechos ficticios.


5- El narrador
Muy a menudo se tiene la idea de que el narrador es el mismo escritor. Pero en realidad el escritor para contar se sirve de una voz, la del narrador.
El narrador es la voz que cuenta al lector lo que va sucediendo en la narración. Presenta a los personajes y sitúa la acción o secuencia de los acontecimientos en un espacio y en un tiempo determinado.

5.1- El narrador omnisciente
Como su nombre lo indica es un narrador que todo lo ve y que todo lo sabe, un narrador que está en todas partes. Observa omniscientemente el desarrollo de los acontecimientos, pero no participa de ellos.

Características principales del narrador omnisciente:
- Expone comenta las actuaciones de los personajes y los acontecimientos que se van desarrollando en la narración. Por ejemplo, en el cuento Vampirismo de Hoffmann:

- El conde consoló a su esposa lo mejor que pudo.
- Expone la actuación del personaje Comenta esa actuación
La condesa solía preparar ella misma el té que tomaba el conde, y luego se alejaba. Aquel día decidió él no probar una gota, y como leyese en la cama, según tenía por costumbre.
- Se interna en los personajes y les cuenta a los lectores los pensamientos más íntimos que cruzan por sus mentes. Un ejemplo, del mismo cuento de Hoffman:
Los más negros presentimientos sobrecogieron su alma (la del conde); y pensó en la diabólica madre cuyo espíritu (...)
- Domina la totalidad de la narración, parece saber lo que va a ocurrir en el futuro y lo que ocurrió en el pasado. Así por ejemplo:
Pero a la noche siguiente iba a desvelársele el espantoso secreto, el único motivo del misterioso estado de su esposa.
- Utiliza la tercera persona del singular.

 
5.2- El narrador protagonista o personaje
La participación de este narrador en los acontecimientos que narra pueden darse de dos maneras básicas:

- Como personaje protagonista o primera persona
Su discurso permite descifrar características del personaje que narra.
Utiliza la primera persona del singular, lo cual permite dar a conocer con naturalidad los pensamientos del personaje y hacer parecer que se trata de una narración autobiográfica.

- Como personaje secundario o tercera persona
Su presencia en los acontecimientos es más atenuada. Su discurso permite conocer las características del personaje que narra, pero estas tienen menor importancia en el diseño general de los personajes y en las relaciones que se establecen entre ellos.
Utiliza la tercera persona del singular.


6- Los narradores y el orden en los textos narrativos
En nuestra vida diaria, narrar, es decir contar hechos o acontecimientos, es una actividad básica de comunicación con los demás.
En todo texto literario en el que predomine la actitud épica y narrativa, hay un narrador que presenta a los personajes, conduce y explica las circunstancias en las que se desarrollaron los hechos. Por ejemplo:
"y llegando al puente, está a la entrada della un animal de piedra que casi tiene forma de toro, y el ciego mandome que llegase cerca del animal, y allí puesto me dijo:  Lázaro, llega el oído a este toro, y oirás gran ruido dentro de él".

Expone la actuación del personaje Voz del personaje

6.1- La posición del narrador
El narrador puede contar los hechos o acontecimientos que narra, en primera, segunda o tercera persona, dependiendo de la posición que adopte:
- Cuando el narrador participa en el desarrollo de los hechos como un personaje más, utiliza la primera persona:
"Pues sepa vuestra merced ante todas cosas que a mi llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca, Mi nacimiento fue dentro del río de Tormes" (...). "Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas".
- Cuando el narrador y el protagonista o personaje principal se identifican en una misma persona, el texto parece una autobiografía.
- Cuando el narrador se dirige a sí mismo de forma que se convierte a la vez en narrador y en personaje, utiliza la segunda persona:
"Fue también -¿lo recuerdas?- casualidad pura: avanzada la noche y hostigado tú por los mosquitos, habías errado inútilmente de una habitación a otra, perseguido en todas por su zumbido denso hasta que, decidiéndote por dormir al raso, corriste el cerrojo de la galería y saliste del jardín".
- Cuando el narrador cuenta unos hechos o acontecimientos que ocurrieron a unos personajes ajenos a él, utiliza la tercera persona:
"Salió Preciosa rica de villancicos, de coplas, de seguidillas, y zarabandas, y de otros versos, especialmente romances, que los contaba con especial donaire".


6.2-  El orden en los textos narrativos
El orden en el que aparecen presentados los distintos hechos o acontecimientos depende de cuál sea el foco considerado de mayor interés dentro del texto. Veamos:
- Si interesa conocer el desenlace de unos acontecimientos, el texto sigue un orden cronológico desde los primeros hasta los últimos hechos. En ese caso, lo narrado tiene un desarrollo lineal.

- Si lo que interesa conocer no es el desenlace sino las circunstancias que llevaron a tal desenlace, el texto puede comenzar por los últimos sucesos, para después dar un salto al pasado y narrar el resto de la historia como si se tratara de recuerdos. Esta técnica es propia del cine y se denomina “flash-back”.

- Si lo que interesa es tanto el desenlace final como el comienzo de lo narrado, se puede empezar la narración en un punto intermedio de la historia, para después ir relatando los acontecimientos anteriores y posteriores al punto de arranque. Este procedimiento se denomina in media res.
 
https://www.youtube.com/watch?v=KU0j40eVWLU

miércoles, 24 de agosto de 2016

Fundación de San Luis

El actual territorio Argentino fue conquistado por tres corrientes colonizadoras:
  • Corriente colonizadora del Este cuyo origen  fue España y el foco poblador Asunción 
  • Corriente colonizadora del Norte cuyo origen fue Perú y el foco poblador Santiago del Estero
  • Corriente colonizadora del Oeste cuyo origen fue Chile y el foco poblador Mendoza
  La corriente colonizadora del Oeste, que llegó desde Chile fundó las  ciudades de;  Mendoza (1561-1562), San Juan (1562) y San Luis (1594). Pero una vez creado el Virreinato del Río de la Plata fue decayendo como conglomerado poblacional.
El gobernador de Chile Martín García Oñez de Loyola busca fundar una ciudad en el camino entre esta gobernación y Buenos Aires; por ello encomendó al general Luis Jofre de Loaysa y Meneses, que la llevara a cabo en el Valle de la Vera Cruz situado en la Provincia del Conlara.
Así la ciudada de San Luis fue fundada el 25 de agosto de 1594 con el nombre de San Luis de Loyola Nueva Medina de Rio Seco.

  • San Luis: En honor al santo del fundador ( San Luis Rey de Francia)
  • De Loyola: En honor al gobernador de Chile
  • Nueva: Por costumbre española al colocar un nombre que ya existe en alguna localidad de su País
  • Medina de Rio Seco: Por la localidad donde nació el padre del fundador

 Desde la fundación de San Luis, fue gobernada por las autoridades que dependían de la Capitanía General de Chile, dividida en regiones llamadas Corregimientos ( autoridad era el Corregidor) con subdivisiones ( autoridad Teniente Corregidor).
En San Luis el Teniente corregidor era nombrado por la jurisdicción de Mendoza  con la aprobación del Cabildo Local.
En 1783, la región de cuyo (de donde dependía San luis), fue incorporada a la Intendencia de Córdoba; dejó de pertenecer a la Gobernación de Chile y pasó a formar parte del Virreinato del Río de la Plata.
https://www.youtube.com/watch?v=auStHjkZvFY&spfreload=5
https://www.youtube.com/watch?v=Dimmrmzie94
Resultado de imagen para ejercicios de conjugacion de verbos para 6 grado

La revolución industrial y el capitalismo


A fines del siglo XVIII, Inglaterra encabezó el proceso llamado Revolución agrícola. La aristocracia terrateniente empezó a experimentar la rotación de cultivos y la cría selectiva de ganado ovino. Pero, cada vez, la producción necesitó menos mano de obra. Esta fue una de las puertas hacia la Revolución Industrial que reemplazó el trabajo artesanal por el de máquinas mecánicas. En Gran Bretaña se dio una instancia intermedia: la industria doméstica estacional. Desde mediados del siglo XIX, las potencias europeas se disputaron el dominio de territorios en Africa y Asia. Los ingleses lograron consolidar su poder en Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Hong Kong. 



La aceleración del desarrollo de la agricultura desde principios del siglo XVIII recibió la denominación de Revolución agrícola. Uno de sus protagonistas fue Jethro Tull quien en 1733 publicó en Inglaterra, "Agricultura con roturadoras tiradas por caballos".

Se emprendieron varios cambios. Uno de ellos: la rotación de cultivos. Esta técnica permitió mantener la fertilidad del suelo con forrajes para alimentar el ganado en los meses de invierno.

El aumento del consumo de carne en las ciudades impulsó a Robert Bakewell a la cría selectiva del ganado ovino. Así logró producir una raza, la Nueva Leicester, que por su cuerpo grande y buena carne sirve también para el consumo. Este tipo de experimentos agrícolas fueron difundidos por la revista "Anals of Agriculture", fundada por Arthur Young. Esta publicación circulaba entre los terratenientes de la clase alta inglesa y de la nobleza francesa, prusiana y de América del Norte.

En Inglaterra, particularmente, los que hicieron posible la Revolución Agrícola fueron los miembros de la aristocracia terrateniente. Ellos lograron acumular capital gracias a la expansión comercial británica a través de campañas colonizadoras.

La Revolución Agrícola permitió optimizar la producción de alimentos en cantidad y calidad. Pero con menos mano de obra. De esta manera, preparó el camino para la Revolución Industrial que reemplazó el trabajo artesanal por el de máquinas mecánicas. Se registró un excedente de mano de obra rural que, con el tiempo, se convirtió en la fuerza de trabajo de las fábricas industriales de las grandes ciudades.

En la primera mitad del siglo XVIII, el inglés Thomas Combe inventó una maquinaria hidráulica para hilar seda. Este fue el comienzo de una serie de experimentos que permitieron producir a los británicos -en el último cuarto de siglo-, grandes cantidades de telas de algodón norteamericano a bajo precio. Gran Bretaña es esencialmente lanera, pero las fibras de algodón era más resistentes para el trabajo de las máquinas.

En la segunda mitad del siglo XVIII, el artesano británico comenzó a ser cada vez más dependiente del mercader o comerciante. Una de las razones fue que, al ampliarse el mercado, perdió el contacto directo con los clientes. Al producir para compradores cada vez más lejanos, el mercado comenzó a ser cada vez más abstracto. Se trabajaba para un posible comprador del que sólo el mercader conocía sus gustos. Este, no sólo ubicaba los productos del artesano, sino que también le indicaba el estilo del artículo a elaborar y le financiaba la provisión de materias primas. El artesano, cada vez más endeudado terminaba siendo prácticamente un asalariado dependiente del mercader. La división del trabajo y el maquinismo hicieron el resto. Así se pasó del taller artesanal a la fábrica industrial, especialmente desde comienzos del siglo XIX.

En Gran Bretaña, entre el taller artesanal y la fábrica hubo un paso previo que fue la industria doméstica estacional. Durante el invierno, el empresario capitalista pagaba -como mano de obra barata- a las familias campesinos el trabajo realizado en telares manuales. A medida que se desarrollaban las máquinas, esta modalidad de producción fue insostenible. Como consecuencia se difundió masivamente el tipo de producción asalariada. Muchos pequeños campesinos tuvieron que vender sus tierras que, en adelante, producirían a gran escala. El granjero se convertiría en un asalariado industrial.

Desde mediados del siglo XIX, las potencias europeas lucharon por el dominio de Africa y Asia. En China, las grandes ganancias del comercio del té, la seda y el opio, hicieron que los europeos se interesaran en la región. Aunque los chinos trataran de resistir la penetración occidental.

A consecuencia del triunfo británico sobre China, en la guerra del opio (1840-1842), los ingleses mantuvieron contacto con cinco puertos chinos y recibieron Hong Kong. Por entonces, los ingleses, también consolidaron su poder en Nueva Zelandia. En la India fueron resistidos al igual que en China. Pero, en 1876, la reina Victoria de Gran Bretaña fue personalmente emperatriz de la India. Durante el siglo XIX, los británicos reconocieron a Canadá, Australia, Nueva Zelandia y Sudáfrica como dominio o Estado autónomo anexado a la Corona.

Paralelamente al imperialismo colonial extracontinental, los ingleses de la metrópoli avanzaban hacia el sufragio universal. Fue en 1867 cuando los obreros de las ciudades consiguieron su derecho a votar. En 1884, tuvieron la misma suerte los trabajadores rurales. Era una época de protestas sociales que se evidenciaron en huelgas y protestas en reclamo de mejores condiciones de trabajo.

En el siglo XIX también se desarrollaron las comunicaciones como la navegación, el ferrocarril y el telégrafo. El carbón, el vapor y la fuerza hidráulica fueron los principales recursos energéticos. Al fines de siglo, la electricidad pasó a primer plano en la experimentación sobre su aplicación